María subió rápidamente las escaleras, hacia su habitación,
donde tenía la ropa que iba a ponerse, abrió su armario, y abrió el cajón de
los bikinis, cogió uno rojo, rojo pasión, que le sentaba estupendamente, según
le habían dicho amigos y familiares.
En la silla de su escritorio, donde ella habitualmente estudiaba,
tenía unos shorts vaqueros, y una camiseta, que le venía grande , pero le
gustaba, era su favorita. La camiseta le caía por el hombro, y miró hacia el
suelo, localizó las chanclas , que se compró el año pasado , y cogió el bolso
de playa , con la toalla , las gafas de sol , la crema bronceadora , y las
cartas , estaba inmersa en un sueño repentino , cuando de repente , oyó unas
voces que le llamaban , desde el interior , de un todo terreno negro , esas
voces , se mezclaban , junto con el sonido del claxon del coche , que tocaba el
Juan , el padre de Paula.
En el interior del coche , estaban Paula , que era una chica
, de dieciséis años , rubia , con unos
ojos verdes, de metro setenta , al lado de ella , estaba Marcos , un chico de
diecisiete años , pelirrojo , de metro ochenta , que llevaba puestos los
cascos, ojos oscuros , y estaba escuchando música , al lado de él , estaba
Pablo , un chico de dieciséis años , tímido al principio , era un chico moreno
, con ojos claros , marrones con una peca en la mejilla derecha , y medía
aproximadamente , el metro ochenta . Esos son sus mejores amigos, con los que
ha pasado, gran parte de su vida.
María se alejó de la ventana , y cogió su iPhone , y salió
de la habitación, bajó las escaleras , y en ese momento , se había despertado
la pareja de su madre , se llamaba Nacho , y tenía poco pelo , era de estatura media , con rasgos faciales ,
entrando también en la vejez , y él era un cincuentón , rellenito. La joven, se
despidió de él y de su madre, dándoles un dulce beso en la mejilla , al salir
de casa , cogió las llaves , y salió de casa , hacia donde se encontraban sus
amigos.
Subió en el coche y saludó a todos, empezando por los que
tenía más próxima a ella, y acabó
saludando a Juan , el padre de Paula , que tenían una entrañable relación.
Pusieron rumbo a la piscina municipal, y cuando bajaron todos,
Juan, le dijo a María:
- Vengo a por
todos a la una y media, estaros listos, pasároslo bien, y avisa a los demás.
- De acuerdo Juan,
nos divertiremos, y yo aviso a los demás, no te preocupes, estaremos listos.
Bajó del coche y se alejó poco a poco, a donde estaban sus amigos,
que estaban pidiendo las entradas, en la taquilla.
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