Caminó hasta donde estaba el, estaba de espaldas, y se acercó a ellos poco a poco, y cuando estaba al lado de él, le salió una sonrisa, pero quería despejarse, se acercó a él y le dijo dulce y cariñosamente:
- Hola Mario, ¿que tal estás ? hacía tiempo que no nos vemos, y la verdad, tenía ganas de verte, y ncesito que alguien me haga sonreír.
Coco estaba a dos patas, lamiendole las piernas, se agachó a acariciarle, le dio dos besitos, pero coco le empezó a lamer la cara, y esta le dijo:
- Pero Coco, que haces, dejame de lamerme la cara.
Seguidamente Mario le dijo mintiendo:
- Hola María, estás preciosa,- miente- tenía muchas ganas de verte, y además te traigo otra sorpresa para ti.
Empezaron, a caminar por los alrededores del hospital, llegaron hasta el parque que hay detrás del hospital, empezaron a andar y coco, que iba por delante, estaba corriendo de aqui para ayá, correteando por la arena del parque, cuando coco se metió entre las piernas de Mario, este miró a María y le dijo:
- No se si es muy adecuado preguntar, pero ¿ que tal está tu amigo ?
A María esa pregunta le afectó estaba triste y no sabía lo que pasaba, se le empezó a caer una lágrima del ojo, pero tenía que ser fuerte, no tenía que derrumbarse, tenía que superarlo, tenía que ser más fuerte que todos...
Aqui podrás encontrar pequeños relatos cortos que se me ocurren espero que os gusten y para mi es un placer poder compartirlo con todos y cada uno de vosotros muchisimas gracias , disfuten !!!
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domingo, 30 de diciembre de 2012
lunes, 24 de diciembre de 2012
La Decisión De María
A María terminaron de sacarle sangre, y fue cuando le sonó el pitido del teléfono móvil, era Mario, quería que quedara con él, María no sabía que hacer, llebava mucho tiempo en el hospital, necesitaba despejarse un poco la mente, quizá quedar con él sería lo mejor que podía hacer, era la hora del almuerzo, cuando María ya había terminado, se acercó a la puerta de la habitación 220, y dijo delante de la puerta " Allá voy Marcos" no podía evitar que de los ojos le cayeran lágrimas de emoción, cuando la chica entró en la habitación, se quedó paralizada, allí no había nada, ni nadie, no estaba ni Teresa ni Marcos, se los habrían llevado a algún lado, pero la habrían avisado. No no podía ser que su amigo no estuviera en su habitación.
Volvió a sonar su télefono, era Mario, ya estaba abajo, pero María no podía, queria averiguar donde estaba su amigo, pero quería despejarse, no sabía que hacer, estaba triste, pero al mismo tiempo furiosa, no sabía lo que hacer. se fue a preguntar a recepción, pero le dieron una noticia que cambió la vida de María, se fue hacia los ascenores, y bajó a la calle, allí estaba Mario, con el pequeño coco, les vio desde lejos, y le salió una pequeña sonrisa, entre las lágrimas que tenía en la cara. Se arregló un poco, y se decidió a salir con Mario y con coco, necesitaba que le diera un poco el aire.
Volvió a sonar su télefono, era Mario, ya estaba abajo, pero María no podía, queria averiguar donde estaba su amigo, pero quería despejarse, no sabía que hacer, estaba triste, pero al mismo tiempo furiosa, no sabía lo que hacer. se fue a preguntar a recepción, pero le dieron una noticia que cambió la vida de María, se fue hacia los ascenores, y bajó a la calle, allí estaba Mario, con el pequeño coco, les vio desde lejos, y le salió una pequeña sonrisa, entre las lágrimas que tenía en la cara. Se arregló un poco, y se decidió a salir con Mario y con coco, necesitaba que le diera un poco el aire.
viernes, 21 de diciembre de 2012
La Decisión De María
A María le daban pánico las agujas, pero lo hacía por una buena causa, lo hacía por su amigo, quería ayudarle, de la mejor forma posible, quería tenerlo a su lado, quería volver a ver esos bonitos ojos, esa bonita sonrisa, quería volver a oír esa dulce voz, esa que le hacía reir día a día.
El doctor vió la cara de María, hizo una mueca con una sonrisa , y le dijo dulcemente a la chica:
- Tranquila, no te preocupes, acabaremos enseguida, no te va a doler casi nada, lo malo es que son muchos tubos de sangre, pero tranquila, seré yo siempre el que te atienda,, así quizá estés mucho mas agusto.
- Gracias doctor, es usted muy amable- dijo la chica con pavor
Los dos se miraaron a los ojos y sonrieron, enseguida apartaron la vista el uno del otro.
María enseguidda preguntó:
- Doctor ¿usted tiene hijos?
La pregunta de la chica, le sorpendió al doctor, pero miró a la chica con una cara de emoción y dulcura, el Doctor no se lo esperaba, pero le respondió con mucha serenidad:
- No, pero mi novia esta embarazada, y le voy a pedir que se case conmigo, pero no se si querrá.
Aquello hizo sonreir a la chica, era muy bonito aquello, ela siempre había soñado con casarse y tener una famila numerosa, tener un chalét a las afueras con jardín y piscina, pero aquello eran simplemente sueños.
El doctor vió la cara de María, hizo una mueca con una sonrisa , y le dijo dulcemente a la chica:
- Tranquila, no te preocupes, acabaremos enseguida, no te va a doler casi nada, lo malo es que son muchos tubos de sangre, pero tranquila, seré yo siempre el que te atienda,, así quizá estés mucho mas agusto.
- Gracias doctor, es usted muy amable- dijo la chica con pavor
Los dos se miraaron a los ojos y sonrieron, enseguida apartaron la vista el uno del otro.
María enseguidda preguntó:
- Doctor ¿usted tiene hijos?
La pregunta de la chica, le sorpendió al doctor, pero miró a la chica con una cara de emoción y dulcura, el Doctor no se lo esperaba, pero le respondió con mucha serenidad:
- No, pero mi novia esta embarazada, y le voy a pedir que se case conmigo, pero no se si querrá.
Aquello hizo sonreir a la chica, era muy bonito aquello, ela siempre había soñado con casarse y tener una famila numerosa, tener un chalét a las afueras con jardín y piscina, pero aquello eran simplemente sueños.
martes, 18 de diciembre de 2012
La Decisión De María
María ya estaba con el médico, las palabras que le había dicho, le había hecho casi llorar a ella misma, Marcos no se podía morir, no, no podía era su mejor amigo.
Entraron a una sala llena de aparatos, había dos taburestes altos con una mesa que parecía de acero inoxidable, y muchas agujas, María intentaba no pensar en ello, sería peor si lo hacía.
El doctor, el mismo que estaba atendiendo a su amigo, le ofreció que tomara sitio en una de los dos taburetes altos, ella, sin pensarlo dos veces, se sentó en el que mas próximo había a ella, el médico se fue a buscar unos informes, no tardó mucho en volver, cuando este entró por la puerta, le dijo muy amablemente a María:
- María, estas segura de que quieres hacerlo, si no quieres aún estamos a tiempo de no hacerlo.
Cuando María escuchó al doctor decir aquello, no se lo pensó ni dos veces, le respondió con palabras que le salieron del corazón:
- Doctor, no es su amigo el que está en esa cama postrado por no se sabe cuanto tiempo, no es su mejor amigo el que tiene cáncer, no, no es ese, ese chico que te ayuda en tus peores momentos, o cuando no entiendes un problema de matemáticas, o el que te consuela cuando lloras, o el que te da consejo, sobre ropa, o cuando tienes un mal de amores- dijo ella con lágrimas en los ojos, y mirando al doctor.
Este no dijo nada, cojió un pedazo de goma verde grande la anudó al brazo de María y le paso un algodón,con un poco de alcohol y...
Entraron a una sala llena de aparatos, había dos taburestes altos con una mesa que parecía de acero inoxidable, y muchas agujas, María intentaba no pensar en ello, sería peor si lo hacía.
El doctor, el mismo que estaba atendiendo a su amigo, le ofreció que tomara sitio en una de los dos taburetes altos, ella, sin pensarlo dos veces, se sentó en el que mas próximo había a ella, el médico se fue a buscar unos informes, no tardó mucho en volver, cuando este entró por la puerta, le dijo muy amablemente a María:
- María, estas segura de que quieres hacerlo, si no quieres aún estamos a tiempo de no hacerlo.
Cuando María escuchó al doctor decir aquello, no se lo pensó ni dos veces, le respondió con palabras que le salieron del corazón:
- Doctor, no es su amigo el que está en esa cama postrado por no se sabe cuanto tiempo, no es su mejor amigo el que tiene cáncer, no, no es ese, ese chico que te ayuda en tus peores momentos, o cuando no entiendes un problema de matemáticas, o el que te consuela cuando lloras, o el que te da consejo, sobre ropa, o cuando tienes un mal de amores- dijo ella con lágrimas en los ojos, y mirando al doctor.
Este no dijo nada, cojió un pedazo de goma verde grande la anudó al brazo de María y le paso un algodón,con un poco de alcohol y...
jueves, 13 de diciembre de 2012
La Decisión De María
Marcos estaba en el hospital, y por el momento no presentaba síntomas de mejoría, pero aún quedaba mucho, un sin fin de pruebas,y análisis.
Era la madrugada, era cosa de las cinco de la mañana, María ya se había despedido de Mario, estaba en la habitación del hospital, aunque por el momento, solo había dormido dos horas, con todo lo que tenía encima, le resultaba difícil dormir, no paraba de darle vueltas a la cabeza, por todo lo ocurrido estos días, ahora era cuando comprendía porque Marcos faltaba tanto a clase, cuando eran pequeños, ella quería saber que le pasaba, pero nunca lo asociaba, le venían a la mente todos esos bonitos momentos en los que pasaban juntos de pequeños en el parque, riendo y jugando con la arena.
María salió de sus pensamientos más profundos, escuchaba una voz que le hablaba, era Teresa, ella tampoco había dormido mucho,empezaron a hablar por lo bajini, empezó Teresa:
- María, muchas gracias por quedarte, y por hacerte lo análisis, no se como agradecértelo.
- No me lo tienes que agradecer, simplemente, quiero que Marcos se ponga bien y se recupere, y si para ello me tienen que sacar sangre, adelante.
Teresa echó a llorar de la emoción. María tenía hambre, pero tenía que pasarse sin comer nada, hasta que le sacaran sangre, para después ponérsela a Marcos, para intentar combatir el cáncer.
Dieron las ocho, cuando el médico entró en la habitación de Marcos, dijo con una voz tranquilizadora:
- María, preparada?
María asintió con la cabeza, pero antes de marcharse, se acercó a Marcos y le susurró unas dulces palabras de ánimo porque ella sabía que lo escuchaba. y que si lo apoyaba y le daba su cariño, saldría antes del coma.
Era la madrugada, era cosa de las cinco de la mañana, María ya se había despedido de Mario, estaba en la habitación del hospital, aunque por el momento, solo había dormido dos horas, con todo lo que tenía encima, le resultaba difícil dormir, no paraba de darle vueltas a la cabeza, por todo lo ocurrido estos días, ahora era cuando comprendía porque Marcos faltaba tanto a clase, cuando eran pequeños, ella quería saber que le pasaba, pero nunca lo asociaba, le venían a la mente todos esos bonitos momentos en los que pasaban juntos de pequeños en el parque, riendo y jugando con la arena.
María salió de sus pensamientos más profundos, escuchaba una voz que le hablaba, era Teresa, ella tampoco había dormido mucho,empezaron a hablar por lo bajini, empezó Teresa:
- María, muchas gracias por quedarte, y por hacerte lo análisis, no se como agradecértelo.
- No me lo tienes que agradecer, simplemente, quiero que Marcos se ponga bien y se recupere, y si para ello me tienen que sacar sangre, adelante.
Teresa echó a llorar de la emoción. María tenía hambre, pero tenía que pasarse sin comer nada, hasta que le sacaran sangre, para después ponérsela a Marcos, para intentar combatir el cáncer.
Dieron las ocho, cuando el médico entró en la habitación de Marcos, dijo con una voz tranquilizadora:
- María, preparada?
María asintió con la cabeza, pero antes de marcharse, se acercó a Marcos y le susurró unas dulces palabras de ánimo porque ella sabía que lo escuchaba. y que si lo apoyaba y le daba su cariño, saldría antes del coma.
sábado, 8 de diciembre de 2012
La Decisión de María
-DÍA 3- -26 DE JUNIO-
Era la madrugada, cuando María y Mario, estaban hablando, riendo y llorando cuando María le dijo:
- Mario, es muy tarde, he de irme a ver como está mi amigo, y si quieres cuando te levantes, me llamas y quedamos ¿vale ?
Mario no sabía que responder, antes de que ella se fuera, le dijo:
-María, espera, tengo una cosa para tí- coje la caja y se la ofrece- toma, abre la caja.
María empezó a abrirla, cuando notó que lo que había dentro se movía, se asustó no sabia lo que era, dejó caer la caja. cuando cayó al suelo, se escuchó un pequeño ladrido, y salio de la caja un pequeño perrito, era un cachorro parecía que tenía menos de un mes, María se agachó y lo cojió y le dijo a Mario:
- Pero Mario, no debías de haberte molestado, ¿como lo has sabido?, ¿quien te lo ha dicho?.
-Pues me lo ha dicho un pajarito, que te gustaban mucho los perros, y mi vecina había tenido una camada y me ha regalado uno- dijo el sonriente
- Oh, que bonito, que cosa mas bonita, pero mi madre no le va a gustar que tenga animales en casa, a si que si quieres, puedes quedartelo tu, y lo cuidamos los dos pero antes le voy a poner un nombre se va a llamar - hizo una breve pausa sonriente y pensativa-
se va a llamar coco, el pequeño coco, si, me gusta.
- Si, a mi también me gusta, es un nombre precioso, lo cuidaremos entre los dos, y...
No pudo terminar la frase, cuando María echó a llorar, estaba feliz, quería quedar todos los días con el, pero no sabía si hacerlo, además tenía que hacerse más análisis para ayudar a su amigo Marcos que estaba en el hospital.
Era la madrugada, cuando María y Mario, estaban hablando, riendo y llorando cuando María le dijo:
- Mario, es muy tarde, he de irme a ver como está mi amigo, y si quieres cuando te levantes, me llamas y quedamos ¿vale ?
Mario no sabía que responder, antes de que ella se fuera, le dijo:
-María, espera, tengo una cosa para tí- coje la caja y se la ofrece- toma, abre la caja.
María empezó a abrirla, cuando notó que lo que había dentro se movía, se asustó no sabia lo que era, dejó caer la caja. cuando cayó al suelo, se escuchó un pequeño ladrido, y salio de la caja un pequeño perrito, era un cachorro parecía que tenía menos de un mes, María se agachó y lo cojió y le dijo a Mario:
- Pero Mario, no debías de haberte molestado, ¿como lo has sabido?, ¿quien te lo ha dicho?.
-Pues me lo ha dicho un pajarito, que te gustaban mucho los perros, y mi vecina había tenido una camada y me ha regalado uno- dijo el sonriente
- Oh, que bonito, que cosa mas bonita, pero mi madre no le va a gustar que tenga animales en casa, a si que si quieres, puedes quedartelo tu, y lo cuidamos los dos pero antes le voy a poner un nombre se va a llamar - hizo una breve pausa sonriente y pensativa-
se va a llamar coco, el pequeño coco, si, me gusta.
- Si, a mi también me gusta, es un nombre precioso, lo cuidaremos entre los dos, y...
No pudo terminar la frase, cuando María echó a llorar, estaba feliz, quería quedar todos los días con el, pero no sabía si hacerlo, además tenía que hacerse más análisis para ayudar a su amigo Marcos que estaba en el hospital.
La Decisión De María
Iban a dar las doce, estaban todos en la habitación, Marcos, Teresesa, Paula, Almudena, Pablo, estaban todos allí esperando alguna respuesta, Paula y Almudena, habían roto su relación por culpa de una mentira, que todavía estaba sin resolver, pero al poco de eso, a María le sonó el teléfono, era Mario, quería hablar con ella, cuando contestó dijo tímidamente:
- Mario, perdóname no he podido volver a llamarte, ahora mismo estoy viendo a mi mejor amigo, está ingresado en el hospital, y está muy grave, si, se que habíamos quedado, y siento haberte dado plantón, te juro que te compensaré, muchas gracias por entenderme.
Mario se quedó anonadado, por lo que le había dicho María, no sabía que responderle, ella estaba triste, Mario quería hacerla feliz, el añadió tímidamente:
- María, tranquila, no pasa nada, tengo que hablar contigo, ¿puedo ir a verte?
María se quedó extrañada, no sabía que hacer, si decirle si o no, quería verlo, tenía ganas de ello, de abrazarlo, de llorar, de sentir que alguien le escucha, a si que dijo cariñosamente:
- Vale, de acuerdo, te espero en el hospital que hay detrás de mi casa, en la puerta de entrada, necesito verte, cuando llegues, hazme una perdida y bajo.
Cuando colgaron María, se fue al baño, quería arreglarse un poco,Mario no tardó en llegar, le llamó al móvil cuando sonó, María entró a la habitación, dijo dirigiéndose a todos:
- Chicos, necesito que me de un poco el aire, voy a bajar, enseguida vuelvo, María no tardó mucho en bajar, se encontró rápidamente con Mario, llevaba una caja de cartón, ella no sabía sabía el contenido de esa caja, pero enseguida se reunieron Mario dijo cariñosamente:
- Hola María, ´¿como estás?
Mario no terminó la frase, cuando María empezó a llorar, y se abrazó a Mario, este, no tardó en actuar.
- María tranquilízate, vamos a dar un paseo, por los alrededores, a ver si vemos un parque y nos sentamos allí.
Empezaron a andar, y no tardaron mucho en encontrar un parque, lugar donde pasarían muchas cosas...
- Mario, perdóname no he podido volver a llamarte, ahora mismo estoy viendo a mi mejor amigo, está ingresado en el hospital, y está muy grave, si, se que habíamos quedado, y siento haberte dado plantón, te juro que te compensaré, muchas gracias por entenderme.
Mario se quedó anonadado, por lo que le había dicho María, no sabía que responderle, ella estaba triste, Mario quería hacerla feliz, el añadió tímidamente:
- María, tranquila, no pasa nada, tengo que hablar contigo, ¿puedo ir a verte?
María se quedó extrañada, no sabía que hacer, si decirle si o no, quería verlo, tenía ganas de ello, de abrazarlo, de llorar, de sentir que alguien le escucha, a si que dijo cariñosamente:
- Vale, de acuerdo, te espero en el hospital que hay detrás de mi casa, en la puerta de entrada, necesito verte, cuando llegues, hazme una perdida y bajo.
Cuando colgaron María, se fue al baño, quería arreglarse un poco,Mario no tardó en llegar, le llamó al móvil cuando sonó, María entró a la habitación, dijo dirigiéndose a todos:
- Chicos, necesito que me de un poco el aire, voy a bajar, enseguida vuelvo, María no tardó mucho en bajar, se encontró rápidamente con Mario, llevaba una caja de cartón, ella no sabía sabía el contenido de esa caja, pero enseguida se reunieron Mario dijo cariñosamente:
- Hola María, ´¿como estás?
Mario no terminó la frase, cuando María empezó a llorar, y se abrazó a Mario, este, no tardó en actuar.
- María tranquilízate, vamos a dar un paseo, por los alrededores, a ver si vemos un parque y nos sentamos allí.
Empezaron a andar, y no tardaron mucho en encontrar un parque, lugar donde pasarían muchas cosas...
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