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Vístete que nos vamos al hospital.
- Ya? ¿Y a que vamos?, con lo agusto que estamos
aquí, los dos juntitos, abrazaditos.
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Pues a ver a mi sobrina… a hablar con… bueno ¿te
vistes?
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¿Ha hablar con quién? ¿Con marcos? ¿Y que le vas
a decir?- No lo sé, ya lo pensaré, pero es mi amigo, yo por él…. Moriria ¿sabes?
No tardaron ni cinco, minutos en vestirse, o por lo menos María, salieron de la casa, emprendieron camino hacia el hospital. En un semáforo, entrelazaron sus manos. Estaban a tres minutos del hospital. Subieron a la habitación de Sonia, su hermano, Adrián ya estaba despierto, se percató de que entraban cogidos de la mano, y la chica rápidamente se abalanzó sobre él.
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¿Cómo estás?
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Bien, ¿Dónde habéis estado?- En un bar de por ahí fuera, tomándonos algo. –Miente.
Adrián se fue al baño de la habitación. Y María aprovechó que estaban un momento a solas para besar a Mario. Adrián les pillo de pleno. Ellos no se percataron, pero luego iba a tener una amistosa charla con Mario.
Cuando María abandonó la
habitación Adrián y Mario se quedaron a solas. Adrián le dijo:
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Mario, ¿que habéis hecho?- dijo muy seriamente.
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Ir a tomar algo- sigue con la mentira.
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Os he pillado besándoos, ¿Qué habéis hecho?, ¿qué
le has hecho?
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Nada, lo prometo.
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Mira niñato, no soy tonto ¿vale? , tuve un hijo
con diecisiete años. Y ahora mi hermana, tiene la misma edad, y tú sabes que
los tíos en esa edad, estamos un poco salidos. Ahora la he visto feliz, pero
como vea que cae una sola lágrima de sus ojos. Voy a por ti. Como me la preñes, voy a por ti. Así que hazla feliz. Se lo merece.Lo soltó como si fuese un trapo, entró en ese momento María en la habitación, miró a Mario a los ojos, se le notaba que tenía miedo. Y miro a su hermano, tenía una mirada desafiante. De esas que acojonan a alguien. Preguntó muy seria:
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¿Qué ha pasado aquí dentro?