Cuando entró por urgencias, se encontró con lo peor, se acercó a recepción para preguntar donde estaba ingresado su amigo, preguntó a la chica de recepción:
- Hola buenas tardes, Marcos Fernández, ¿en que habitación está?
- Un segundo por favor, que lo miro y te lo digo- la chica tecleó el nombre de su amigo en el ordenador- en la 220.
-Muchas gracias.
Acudió corriendo a los ascensores, estaban en la planta uno pero tardaban mucho, así que decicidió, subir corriendo por las escaleras, eran dos pisos, no importaba, había subido muchos más, hace tiempo, no tardó ni dos minutos en llegar a la planta en la que se encontraba su amigo, salió al pasillo, y allí estaba, la habitación 220, en la que se encontraba su amigo, la encontro facilmente, llegó a la puetra, y llamó no taradaron en contestar, con una voz muy tímida:
- Pase.
Esa voy le resultaba muy familiar, eran sus amigos, Paula y Pablo, y también estaba su madre, que no se había separado de Marcos ni un centímetro.
María entró enseguida, y dijo:
- Siento la tardanza, siento no haber estado ahí,- se lo dijo mirando a Teresa a los ojos- no sabía lo que tenía, pero sabía que le pasaba algo- mientras acudía hacia el lado vacío de la cama- debía de haberme dado cuenta. Lo siento
Cuando acudió al lado vacío, vió a su amigo, con todos esos tubos, estaba sedado, yno tenía pelo, le había engañado, llevaba una peluca, no quería hacerle daño, lo había hecho por ella, pero eso ahora no importaba, lo mas importante, era que su amigo se recuperase.
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