Translate

domingo, 24 de marzo de 2013

La decisión de María

Allí estaba ella, con las lágrimas en los ojos, en la puerta del ascensor, y al llegar le dijo Mario a la chica:
                                          - Tu vales mucho, no tienes por que llorar por una persona como él que no hace más que hacerte daño, si estamos de acuerdo en que tiene cáncer, pero no por ello, va a dejar de ser un capullo, porque una persona que se ha comportado así, como tu te has comportado, no es para que lo agradezcan así.
María se abrazó a él, quería volver a hablar de él durante un tiempo, pero quería volver a verle, le echaba de menos, y quería pedirle explicaciones de porque les había dicho eso, se le estab ocurriendo, la forma de deshacerse de Mario, para pedirle explicaciones a Marcos:
                                              - Mario, esperame abajo, que tengo que ir al baño ¿Vale?
                                              - Vale, pero no tardes, - le dijo mientras le daba un beso en la mejilla- sabes que pase lo que pase, estaré contigo ¿Recuerdas?
María sonrió se acuerda perfectamente de aquel día, y no se olvidará facilmente de él, se despidió de Mario, que ya estaba en la puerta del ascensor, se abrió pulsó el cero y esperó a que se cerraran las puertas, cuando vió que ya estaba abajo, se dirigió hacía la habitación donde antes, hacía menos de cinco minutos, había tenido una discusión con una de las personas que más quería, era su peque, o así se llamaban cuando eran niños, todavía lo recuerda perfectamnete.
Llegó a la puerta de la habitación 220 allí donde estaba Marcos y su compañero de habitación, llamó a la puerta mientras la abría escuchó:
                                         - Hola, adelante.
                                         - Esto...Hola, ¿está Marcos?
                                         - No, se ha ido ha hacer la quimio
                                         - Ah... bueno pues ¿sabes cuanto va a tardar?
                                         - Hombre, eso suele durar como mínimo una hora, pero si quieres le puedo decir que has venido, seguro que estará contento de que hayas vuelto ha hacer las paces.
                                         - No, no le digas nada, ya vendré cuando pueda, y discúlpame por la discusión que hemos tenido él y yo antes, yo no quería...
                                          - Tranquila María, no te preocupes, yo tampoco me lo esperaba, me dijo que....
                                          - Siento interrumpirte, pero me están esperando, un placer haberte conocido....
                                          - Lucas, me llamo Lucas.
                                          - Bueno Lucas, hasta la próxima, y muchísimas gracias.
                                          - No hay de que, espero verte pronto. Adiós.
Salió de la habitación, y se puso rumbo a los ascensores, donde Mario le esperaría en la salida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario