Le susurró al oído unas palabras y se posó una mano en la cara y sus labios se fundieron en un profundo e intenso beso.
Mario se abalanzó sobre Marcos y le cogió del cuello del pijama le dijo cabreado:
-
Ni se te ocurra hacerle daño, como la hagas
llorar, te mato.- lo lanzó al suelo.
María estaba en shock, salió de
la habitación y empezó a correr, subió por las escaleras hasta la azotea, y dio
un grito que jamás había oído nadie nunca.
Estaba enamorada de esos dos
chicos, con los que había pasado tanto tiempo. Los amaba a los dos, pero
tampoco quería hacerle daño a ninguno… Mario la abrazó por detrás, y le susurró
unas palabras al oído.
Bajaron a la habitación de su
hermano, y se sentó en el sillón. En poco tiempo se quedó dormida, pero le despertó
una voz que le llamó había tenido un sueño. Bueno exactamente no se sabe si era una especie de sueño o de premonición. Pero ya lo tenía claro, ya sabía con quién pasar el resto de su vida. Lo amaba, quizá por ello, no quería hacer daño a ninguno de los dos.
Le despertó el llanto de un bebé, era María Junior, era una niña muy fuerte y adorable. La cogió en brazos y le dio un enternecedor beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario