Las dos chicas se sentaron en el
sofá. Se mantuvieron calladas durante un rato, pero para romper el hielo, María
dijo:
-
¿Tú también has estudiado medicina?
-
¿Yo?, si también he estudiado medicina
-
Ah, bueno, a mí me gustaría estudiar enfermería,
pero como segunda opción me gustaría estudiar Artes escénicas.
-
¿Actriz?, es una profesión muy bonita.
En ese momento sonó el teléfono
de Sonia, eran sus padres, querían saber si había llegado bien a España, y preguntarle
por Juan, su nieto, su hijo.
La conversación acabó en menos de
un minuto. Cuando colgaron Adrián la abrazó por detrás y le susurró al oído “Te
quiero”. Era el “Te quiero” más bonito que había oído nunca. En ese momento se
acordó de Marcos, con cáncer, y se le deslizó una lágrima por la mejilla
sonrosada, y Mario la vió, y se sentó a su lado, la abrazó.
Estuvieron abrazados un rato,
hasta que Sonia, se empezó a quejar, y se puso las manos en la barriga, Adrián,
al escucharle acudió rápidamente a su lado, le cogió de la mano y le dijo:
-
¿Qué hacemos?, ¿Qué hago?
Le ayudó a sentarse en el sofá, y
le indicaba con la mano que respirara pausadamente, y la chica contestó:
-
¿Y tu eres médico?, cariño, que esto ya lo hemos
pasado una vez, va, reacciona.
-
¿No habrá que llevarla al hospital?- dijo María
rápidamente.
-
Si eso al hospital… cogeremos la furgoneta.
María cogió las llaves y abrió el
coche desde dentro de casa, cogió a juan en brazos y lo montó en el coche. Mario
la seguía. Se montó en la parte de atrás con Juan. María abrió la puerta del
copiloto para que pudiera sentarse Sonia. Vio como llegaban poco a poco, hasta que al fin
subieron todos al coche.
Adrián conducía a toda velocidad,
le contó que una vez, tuvo que llevar a Lucía al hospital así de rápido. Llegaron
al hospital, y accedieron por urgencias, Adrían dijo gritando:
-
MI MUJER SE HA PUESTO DE PARTO… AYUDENME
Sentaron a Sonia en una silla de
ruedas y la llevaron a paritorios, donde nacían todos los niños, estuvieron
todos allí aproximadamente unas cinco horas.
Salió el médico, y habló con Adrián,
estuvieron un rato ablando en el office. Adrián salió llorando de aquella
habitación.
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