Continuaban abrazados. Deseaba
que hubiera sido el al que le hubiera pasado a él, no quería que estuviera así
por mucho tiempo. Quería abrazarla y besarla. Susurrarle al oído que le quería.
Adrián, se secó los ojos con la
camiseta. Y poco a poco fue recuperando la compostura. Deseaba que esto se
acabara pronto. Les dijo lo que había sucedido. Hubo complicaciones en el
parto.
Al cabo de dos horas, eran
aproximadamente las ocho de la tarde cuando a Sonia, y al bebé lo subieron a
una habitación, todos veían lo que había sucedido.
María le susurró al oído “Todo va
a salir bien, estoy segura, ya lo verás” Mario tenía los ojos rojos de haber
estado llorando durante mucho tiempo.
Los dejaron solos en la habitación.
María tenía cogido en brazos a María Junior. Su hermano y Sonia, le decidieron
poner el nombre, en honor a sus hermanas. La cual, la hermana de Sonia, murió asesinada.
María le cantaba unas nanas de
cuna, mientras paseaba por la habitación. Su hermano le dijo:
- Porque todo pasa en esta vida, a veces se van
los mejores, cuando menos te lo esperas, y de repente, pum. Quieres despedirte
de ellos, y de repente, se han ido. Quizá no para siempre, pero por un tiempo,
te prometo que esto va a salir bien. ¿o cuando te he prometido algo, siempre
pasaba lo contrario?
Adrián sonrió.
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