Después de ese recibimiento, María y Adrían subieron a la habitación de este, dejaron todas las cosas, dentro de la habitación y al salir de la habitación, Mario se cruzó con Adrían, estos dos echaron una mirada desafiante a los ojos, pero ninguno de los dos se paró a decirse nada, María iba felizmente cogida al brazo de su hermano, hasta que llegaron a la habitación del chico, llevaba un tiempo cerrada, quizá desde cuando este se fue, estaba todo apagado. María llevaba una de las maletas de su hermano, pesaba un montón pero oía cosas que parecían sonajeros, pero a ella le daba igual si le había traído algo o no, su mejor regalo había sido él.Una vez dentro de la habitación dejaron las cosas encima de la cama y María le dijo a su hermano tímidamente:
- Bueno, te dejo para que te pongas cómodo y te instales, ahora nos vemos hermanito, que tienes muchas cosas que contarme, como que has hecho durante todo este tiempo, si te has enamorado, si ... yo que se todo, que hace muchísimo que no se de ti , y la verdad, te echaba de menos.
Estaba ya casi en la puerta, cuando este le respondió:
- Bueno, y tu que me tienes que contar, ¿estás enamorada? ¿quién es el chico ese que hay en casa? ¿ te ha hecho algo? ¿y hay algo nuevo?, bueno ratona, no pasa nada, ya me lo contaras cuando quieras.
María entró en su habitación y se puso unas zapatillas cómodas para ella, eran unas victoria de color rojo, que eran las que más destacaban, les había roto el cordón, iba más cómoda sin ellos, se puso unos shorts vaqueros, y una camiseta de color blanco, antes de salir de la habitación cogió su móvil y abrió la puerta de tal manera que al abrirla se hizo daño en un brazo, y delante de esa puerta, estaba Mario, se había puesto su ropa de calle, parecía que se habían leído el pensamiento. Al abrir la puerta, Maria dijo:
- ¡ COÑO QUE SUSTO! -dijo poniéndose la mano en el pecho
María quería llevar a Mario a una serie de lugares, empezando por el hospital en el que estaba ingresado su amigo Marcos, estaba en coma, desde hacía unos días pero la última vez que lo vio, fue la mañana antes de irse a hacerse los análisis.
Bajaron juntos las escaleras, se dirigieron a la cocina, Lucía ya había terminado de hacer las tortitas para todos estaban puestas en la mesa de la cocina, se sentaron todos, uno al lado del otro, Nacho, Lucía, María, Mario, Adrián, estaban sentados en esa mesa circular, después de dar el primer bocado a las tortitas, Adrián le dijo a su madre lucía:
-Joé, como echaba de menos esto mamá, como nos cuidas.
Todos echaron a reír, María estaba un poco ausente, ya había acabado su desayuno, estaba delicioso, pero tenía que irse, así que se levanto de la mesa, y se puso a darle besos a todos, y a su hermano le dió un abrazó por detrás y un beso en la mejilla, y esta dijo cariñosamente:
-Te quiero Tete, nos vemos luego, y te cuento todo.
Y sin decir más palabras se dirigió hacia la puerta, y se encaminó hacia el hospital, lugar donde cambiarían muchas cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario