-No vas a ir María, no te voy a dejar que vayas a
valencia, me das igual lo que digas.
-¿Pero por qué?
-Porque lo digo yo y punto. Y porque soy tu
hermano mayor
Adrián ya sabía cómo actuar, su
madre ya se lo había prohibido antes, cuando tenía la edad de su hermana.
María subió a su habitación.
Mario y Adrián se quedaron a solas en el salón, Mario se sentía incómodo.
Cuando de repente Adrián le dijo a Mario mirando por las escaleras para ver si
bajaba su hermana.
-Mira, papanatas, como no le quites la idea a mi
hermana de que se vaya a Valencia
contigo de la cabeza, te corto la carrera de padre. ¿Te queda claro?
Mario no respondió, pero asintió.
Cuando bajaba María por las escaleras, por la puerta entraban Nacho y Lucía. Venían
cogidos de la mano, y se notaba que entre ellos había amor. Bajó corriendo y le
dijo a su madre:
-Mamá, Mamá, ¿puedo ir a valencia con Mario? Si, sé
que resulta extraño, pero necesito despejarme un poco, va mamá porfaplis.
-No- dijo su madre rotundamente.
-No- dijo su madre rotundamente.
-¿Pero por qué?
-Por que no, por que…. – miro a su hijo y recordó
aquellas escenas- porque aquí estáis mejor y punto.
-Nadie me entiende….- estaba a punto de echarse a
llorar.
Sintió como que en ese momento,
nadie la entendía, necesitaba estar sola, aclarar sus dudas, pero había una
cosa de su hermano que no sabía que tardaría muy poco en descubrir.
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